Haciendo un paréntesis con los temas que iba a tratar, encontré información sobre un evento reciente, La Gala de los Oscar, que habla sobre la publicidad invertida en dicho evento. La información la encontré en la página de El Mundo y El Mundo Comunicación.

Como decía, este año como todos los demás La Gala de los Oscar es un día para vestirse, ir al estreno y esperar ser el elegido. Así afrontan la gala las películas candidatas pero también los 'spots' publicitarios que serán emitidos en las pausas de la ceremonia, en la cadena ABC.

Colarse en esta ceremonia sale caro a los anuncios aunque este año se estima que el precio de la publicidad oscila entre 1,1 y 1,4 millones de euros por cada 30 segundos emitidos, una cifra muy inferior a las anteriores ediciones de esta gala, según estimaciones del sector en Estados Unidos.

Estas previsiones contemplan una caída cercana al 20% "en el peor de los casos" en relación al año anterior, cuando este mismo espacio se pagaba en la cadena norteamericana ABC a un precio de 1,5 millones de euros.

Esta cadena, que ha vuelto a organizar este año la retransmisión de la gala de los Oscar, ha reducido el precio de los costes debido no sólo a la crisis, sino también a los bajos índices de audiencia. Esta situación es similar a la ocurrida con la NBC en la retransmisión de la Superbowl, entre otros eventos por televisión en Estados Unidos.

Según explica 'The New York Times', muchos anunciantes que compraron estos espacios el año pasado se niegan ahora a confirmar su presencia en las pausas publicitarios de los Oscar de 2009. Entre las empresas que ya han confirmado que abandonan a este evento, se encuentran General Motors y L'Oreal, que llevaba más de 40 millones de euros gastados en la ceremonia. Este año aparecieron marcas tales como: la comida congelada Bertolli, o mismo el chef Rocco DiSpirito protagoniza el anuncio. "¿Has soñado alguna vez con ver tu propia vida en la pantalla?", pregunta en el 'spot'. La respuesta habitual, tratándose de seguidores del séptimo arte, es 'sí'.

La campaña insta a que el público se grabe en una cena romántica irrepetible, con velas y la comida congelada de la marca -no todo podía ser perfecto-. El mejor 'spot' será tratado como si formara parte de los Oscar y contará con una 'premiere' en un cine norteamericano en verano, según recoge 'The New York Times'

También durante la ceremonia, otra compañía finaliza una campaña basada en vídeos presentados a concurso. La empresa Dove aprovecha la ocasión para enfrentar a los dos 'spots' domésticos finalistas de una promoción en la que se instaba a las mujeres a crear sus propios anuncios para "capturar el sentimiento del lujo del día a día cuando se pasa por la ducha".

En el transcurso de la gala, la gente podría votar al mejor de los dos anuncios en la página oficial de los Oscar. Previamente, en una pausa publicitaria, hay oportunidad de visionar los dos candidatos a alzarse con este 'Oscar al mejor producto de la droguería'.

Otro traje de estreno es el de la compañía Mastercard. La 80ª ceremonia de los Oscar es el momento elegido para que su última campaña salga a la luz. En ella, se premiará a los concursantes con 'experiencias que no tienen precio'. Uno de los premios, como no, tiene el brillo de las estatuillas doradas.

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